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Riesgo y resiliencia

Reconocer el momento en que un programa de gestión de riesgos deja de ser útil y se convierte en un riesgo

Aceptar que un programa de gestión de riesgos puede dejar de proteger y empezar a estorbar es como admitir que una cerradura vieja ya no asegura la puerta, pero igual seguimos girando la llave por costumbre. Nos pasa a…

Aceptar que un programa de gestión de riesgos puede dejar de proteger y empezar a estorbar es como admitir que una cerradura vieja ya no asegura la puerta, pero igual seguimos girando la llave por costumbre. Nos pasa a todos: matrices kilométricas que nadie revisa, controles que siguen vivos por tradición familiar, y reportes que consumen más energía que los riesgos que intentan mitigar.

El problema no suele llegar con estruendo. Llega en susurros. Llega en detalles que pasamos por alto porque “siempre se ha hecho así”. Y ese “así” es justamente el riesgo más grande que muchas organizaciones no quieren mirar de frente.

Hay señales muy claras de que un sistema dejó de ser una herramienta y empezó a ser una carga:

Controles que ya no responden a ninguna amenaza real, pero que nadie se atreve a eliminar.

Reuniones de seguimiento donde se discute más el color de la celda que la gravedad del riesgo.

Equipos que actualizan matrices por obligación, no porque agreguen valor.

Alertas que llegan tan tarde —o tan seguido— que ya nadie las mira con atención.

La parte positiva es que estos síntomas no anuncian un colapso; anuncian una oportunidad. Una invitación a revisar, a depurar, a simplificar sin perder rigor. Y sobre todo, a recordar que la gestión de riesgos no nació para llenar carpetas, sino para ayudar a tomar decisiones.

A veces, lo más valiente que puede hacer un líder es apagar un control que ya no sirve. O rediseñar un sistema que envejeció sin permiso. La madurez no está en sostener lo antiguo, sino en ajustar lo que la organización necesita hoy, no lo que necesitaba hace cinco años.

Porque un programa de riesgos puede ser un escudo o un obstáculo. Y esa diferencia no la marca el documento: la marca la capacidad de la empresa para mirarse sin maquillaje.

Retrato de Joany Alonso Guerrero Herrera
Joany Alonso Guerrero HerreraEspecialista en riesgos, cumplimiento, seguridad e inteligencia aplicada.